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Nuestra relación con el pasado

El pasado... es todo un tema! . El pasado es un tema que casi todos eludimos. Empezar a cambiar nuestra realidad, necesitará de replantearnos cuál es nuestra relación con el pasado. El pasado no es algo diferente a nosotros, él está en nosotros, simplemente porque lo que somos hoy, es el producto de nuestro pasado. Todas las creencias que tenemos y de acuerdo a las que vivimos a diario, vienen de nuestro pasado.

Las creencias que forman nuestro paradigma vienen de nuestro pasado, de las enseñanzas que recibimos en los primeros años de nuestra vida, a la que se van sumando cada una de las vivencias que vamos teniendo. Muchas de esas experiencias o vivencias, simplemente se reiteran, se repiten hasta conformar un patrón de conducta en nosotros; otras impactaron en nuestra vida de tal forma que fue suficiente para introducirse en nuestro paradigma.
El pasado suele ser un gran bloqueador de nuestro crecimiento. Está allí silencioso, oculto en la sombra, nos perturba en un sentido o en otro, porque nuestro subconsciente lo tiene allí grabado ( en el disco duro). Tu crees que has olvidado, que ya no piensas en tu pasado; eso te hace creer tu mente consciente, pero tu subconsciente tiene toda la información, y cuando menos lo esperas, ... ups! el pasado dice presente. ¿Cuál es la razón?. Es que nos mantenemos ligados al pasado, no queremos cortar el cordón, derribar el puente.

Cuando hablamos del pasado no solo nos referimos a las experiencias traumáticas, también a aquellas cosas buenas que tuvimos y ahora ya no tenemos.
A veces vivimos añorando aquellas cosas lindas que teníamos. Añoramos a un ser querido que ya partió de este mundo, aquella pareja que teníamos y nos dejó, el trabajo en el que ganábamos mejor, la antigua casa, etc. Todas esas experiencias que fueron buenas, te dañan en tu presente, porque forman parte de tu pasado. De manera que el pasado vuelve al presente a bloquearnos cada vez que añoramos lo bueno que tuvimos. Lo que duele es ya no tenerlo. Fíjate cuantas veces utilizas frases como estas: “antes yo era ......”, “mi ex – ”... “cuando tenía dinero suficiente...”, “ cuando vivía mi ....” y cosas por el estilo, que acuden constantemente en el recuerdo, para solo comprobar que esa ya no es nuestra realidad, y eso duele, nos quedamos en el dolor de la pérdida y no avanzamos.
Si el buen pasado perdido duele, cómo no va a doler el pasado traumático, aquellas experiencias que te marcaron, te dolieron, te llenaron de culpa, de llanto doloroso, de rabia, de odio, de desconfianza.

Hoy somos lo que en el pasado creamos para nosotros y lo que nos inculcaron otros. Vivir con el pasado haciéndose presente a cada rato, detiene nuestro crecimiento.
Es necesario sanar nuestro pasado, dejarlo ir, hacer la paz con nuestro pasado.
Y eso solo puede hacerse, reflexionando acerca del pasado, revisándolo. Pero debes hacerlo desde una perspectiva objetiva, sin buscar culpables, ni culparte tu. Analízalo como si fuera una cosa que la das vuelta y la observas.
En ese proceso seguramente encontrarás la razón última de cada una de las creencias que tienes hoy y forman tu modo habitual de actuar y pensar.
Cerrar el capítulo del pasado no significa que lo olvidamos, sino que lo curamos, lo sanamos, para que no nos duela más, para que no nos bloquee, para que no nos limite. Al pasado hay que dejarlo pasar. La virtud del pasado es precisamente, que ya pasó. Como sea agradece ese pasado, porque tu eres el producto de él.

Dejarlo ir te permitirá vivir mejor el presente, para crear nuevos presentes. Deja el pasado, vive el presente que es lo único que tenemos. El futuro no existe, tampoco te ates a él. Retira de tu lenguaje toda expresión que te ate al pasado o al futuro. No digas más: “cuando me case...”, “cuando me reciba...”, “cuando gane más dinero...” No permitas que te tironee por un lado el pasado y desde el otro ese futuro que sueñas. No, vive el presente, hazte cada día mejor.

Cada día que vivas liberado de tu pasado y desapegado del futuro, es un día que vives en plenitud. Ese presente es el verdadero creador, es el que atrae, es en nuestro presente que percibimos la realidad.
Sana tu pasado, amígate con él, haz la paz y vive tu presente.

2 comentarios:

  1. Pablo10:27

    Que cierto es esto que decís. Desde que leí por primera vez esta entrada, he estado reflexionando sobre el tema y me he dado cuenta de cuanto me influye el pasado, me he hecho conciente de un montón de cosas que me vienen del pasado y no me dejan vivir en paz hoy. Estoy en eso de sanar el pasado, cuesta un poco, pero insisto, porque quiero sanarlo, dejarlo atrás y avanzar. Gracias por aclararnos todos estos temas.

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  2. Gracias a ti Pablo. Que bueno que estés trabajando con tu pasado. Por favor, sánalo, dejalo atrás y vive con plenitud tu presente.

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